domingo, 21 de septiembre de 2014

A place for me and you

Sigue siendo difícil para mi recuperar mi facilidad para relatar…
Nunca se qué ponerle al título, si qué cosas seleccionar como memorables y cuales no. Well, let's take it eassy, chill out and write! (don't think, just shoot!).

Aún no puedo creer que sea cierto, tengo guardado en mi cajón las llaves del departamento que será el hogar que comparta con mi persona amada por al menos un año (el tiempo que dura el contrato). Soñé tanto tiempo con esto y aún no puedo creerlo. Es como si realmente nunca hubiésemos firmado ese contrato, ni hubiésemos visitado el lugar. Es pequeño, 48 metros cuadrados, 2 dormitorios, 1 baño, cocina americana y un pequeño balcón, pero es espacio suficiente para los dos. No se cuanto nos tardemos en mudarnos pero estoy muy ansiosa, hay muchas cosas que tenemos que hacer, como comprar un refrigerador, loza, algún mueble… ¡va a ser tan entretenido!. Hasta el momento el listado de cosas que tenemos va como sigue:

  • Una cama de plaza y media (no necesitamos más espacio por ahora <3)
  • Un sillón, que heredamos de su casa, es bonito, quizá le cambie los cojines…
  • Una mesita de centro… no se para qué sirven, pero no tenemos nada así que por ahora para rellenar.
  • Algunas tazas que ha hemos comprado (nuestras tazas compartidas de amor)
  • Un cubrecamas bonito y… algunas sábanas.

Las veces que nos hemos quedado solos en su casa siempre es genial, yo ando de un excelente humor y congeniamos muy bien para dividir las tareas. Quizá no somos la pareja de ensueño que nunca pelea (????), pero siempre tenemos la disposición para conversar las cosas y arreglarlas <3 eso es una característica de nuestra relación que me hace sentir muy tranquila.

Tengo tantas ganas de decorar el lugar, aunque no podré pintar las paredes (tienen papel mural D:), puedo escoger el color de las cortinas, algunos muebles, el orden de las cosas, etc. Estoy muy entusiasmada, ¡Quiero mudarme ya!


domingo, 7 de septiembre de 2014

Olvidé

Olvidé cómo llegar a mi casa y hacer las cosas que más me gustaban.
Cómo abrir el computador, buscar inspiración y construir con ella una nueva casa.
Tomar un lápiz y pensar con trazos y palabras, colorear mi el alma.

Olvidé cómo imaginar mi cuerpo, cómo mover mis manos. Cómo mirar el techo del cuarto y encontrarle formas a las nubes  grises y rosadas. Cómo bailar y sentirme culpable, y después quedarme dormida con el computador como almohada y despertar asustada con la espalda desencajada.

Olvidé cómo escribir lo que sentía, cómo hablar con las personas que habitaban mi pequeña morada ficticia en la telaraña. Primero es una H, luego una O, le sigue la L y le toma la mano la A. Y luego sin vergüenza o quizá si, con bastante vergüenza, gritar lo que pensaba. Lo que me pasaba, lo que me inventaba.

Olvidé cómo mentirme a mi misma y hacerme creer que perseguía sueños, cumplía metas, escalaba montañas, construía hipótesis de mi futuro ideal, me creía dichosa, única, bondadosa.

Te olvidé a ti, abrí una llaga con una cuchara bien afilada, cavé un hoyo en mis entrañas y allí te escondí para siempre. Y ahora no se cómo recuperarte, te escondí tan profundo, en la entrada solo se dejan ver unas tristes marcas y no hay conjuro alguno capaz de borrarlas o perforarlas.